Pero ese día algunas personas deciden madrugar e irse a la montaña, a pasear, a respirar a empaparse de naturaleza. No digo que está ni mejor ni peor, pero ese día todo el mundo que te cruzas parece tener un aire de complicidad a la vez de una sonrisa maravillosa que te hace ver el año que se nos viene con la mirada muy optimista.
Cada uno elige lo que quiere, y punto.
Aun vivíamos en Francia, y habíamos ido a Madrid a pasar la navidad con la familia, por lo que nos escapamos ese día a la Cuerda Larga comenzando desde la Morcuera. Poca nieve para ser enero, y las niebals entraban y salían. No hacía especialmente frío, aunque ya se sabe que el frío de montaña, en este caso con las cumbres de La Pedriza a tus pies, y todo el valle de Lozoya a tu izquierda se lleva mucho mejor que el viento frío que corre en Plaza de España esquina C/ Princesa. Eso si que es frío :)
Os recomendaría a todos comenzar los años con un paseito por la sierra, pero casi la recomendación se generaliza mas diciendo que la comenzarais con la mejor de vuestras sonrisas.
Feliz año.