
Desde que leí el elogio de la sombra de Tanizaki, reparo en la capacidad de los materiales por captar el tiempo. En ese sentido

, las carpinterías de madera son las únicas que son capaces de captar el paso de los años y adquirir personalidad. En los últimos tiempos, estamos visitando un buen número de casas, y en las mas viejas, las que han tenido menos reformas aun presentan unas preciosas carpinterías (humildes en cuanto a su sección) de madera pintada de guillotina... y pensar que la gente las ha sustituido por el aluminio metálico!
La película
"El olor de la papaya verde" transcurre practicamente toda dentro de una casa de Vietnam, que me dejó encantado desde la primera vez que la ví.
Los suelos no son ni tatamis ni maderas nobles, sino pavimentos hidraúlicos de hace como mucho 50 años (
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Los revestimientos de morteros de cal y pintados con tonos pastel (
1). La casa, sobre todo, presenta miles de aberturas que hacen que corra el aire en todas las direcciones por medio de celosías, enrejados (
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Termino con un extracto del famoso libro de Tanizaki:
"(...)la vista de un objeto brillante nos produce cierto malestar. Los occidentales utilizan, incluso en la mesa, utensilios de plata, de acero, de níquel, que pulen hasta sacarles brillo, mientras que a nosotros nos horroriza todo lo que resplandece de esa manera. Nosotros también utilizamos hervidores, copas, frascos de plata, pero no se nos ocurre pulirlos como hacen ellos. Al contrario, nos gusta ver cómo se va oscureciendo su superficie y cómo, con el tiempo, se ennegrecen del todo. No hay casa donde no se haya regañado a alguna sirvienta despistada por haber bruñido los utensilios de plata, recubiertos de una valiosa patina.
Recientemente se ha extendido la costumbre de emplear estaño para la cocina china y es muy probable que los chinos aprecien la propiedad que tiene ese metal de adquirir pátina. Cuando está nuevo recuerda al aluminio y la impresión que produce no tiene nada de agradable; los chinos nunca lo habrían adoptado si no envejeciera bien y no acabara por adquirir así cierta elegancia.(...)"