El pueblo está rodeado de un paisaje de grandes bloques de pumita que han sido labrados por el viento produciendo un paisaje muy particular.
Allí vimos a un cocker volador, o mejor dicho planeador, que utilizaba sus orejas al viento para dirigir su aterrizaje en el agua. También era un gran nadador. Si alguien va a comer pescado a este pueblo que esté bien atento del cielo, para poder avistarle.
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